Concha Sampol + Carme Riera

Te dejo, amor, en prenda el mar

Un pedazo de Mediterráneo ha entrado en este cuadro y lo ha ocupado por completo casi desbordando el marco. La arena, el mar, los azules, una inscripción sobre la piedra… Hay una historia escrita con un puñado de polvo de mármol y algo de pigmento de la Provenza. La intensidad del mar concentrada en un cubo cuadrado y el rastro de una ola en la arena que se ha ido lamiendo las palabras. Concha Sampol ha logrado que Mallorca esté presente, líricamente evocada como resonancias de caracolas.

Dos mujeres mallorquinas, Carme Riera y Concha Sampol, se han reencontrado en Barcelona, lugar que las adoptó de adolescentes cuando llegaron de la isla para dar forma a sus vocaciones: la escritura y la pintura. Sobre una base de ocres y azules, la escritora quiere dejar una ínfima muestra de su talento: sus letras. Considerada entre las mejores autoras contemporáneas catalanas, se acerca a la tela con prudencia y respeto, casi con reverencia, como temerosa de quebrar con su aportación tanta armonía. Por tanto, duda: del color, del cómo y del dónde, del tamaño… Apenas acaricia el lienzo con su pincel para dejar escritas las letras de las palabras que se imprimieron como el título de su primer libro, el primer paso de su largo camino de narradora tantas veces laureada: Te deix, amor, la mar com a penyora.