Joaquim Chancho + Joan Guinjoan

Pintura 306

“Pintura 306” es una pintura musical donde las notas devienen en trazos y los timbres en colores. Este universo ha sido construido gracias a la degradación producida por un gesto, un gesto calculado que ha arañado la superficie del cuadro bajo la que han sedimentado gruesas capas de color. La geometría final no es casual sino fruto de una larga confrontación entre los procesos de creación y las obras del compositor Joan Guinjoan y el pintor Joaquim Chancho. Joan Guinjoan cuenta con un extenso catálogo de más de cien obras que le han otorgado el reconocimiento unánime internacional como uno de los más destacados compositores catalanes contemporáneos. Parte de su vida ha sido dedicada a divulgar el género con obras como su “Historia de la Música”, seminarios, críticas y conferencias. Y aún guarda una tercera pasión: las artes visuales.

El compositor cree que su obra musical, de encarnarse en pintura, aparecería con pinceladas expresionistas de fuertes texturas. Dice no poseer obra minimalista pero añade que sí cuenta con composiciones de tonos repetidos. He ahí una coincidencia. Joaquim Chancho uno de los mejores pintores abstractos de nuestra época sintetiza todas las coincidencias encontradas y elige esplendorosos tonos vivos como ese azul origen del lienzo, o el rojo intermedio o el naranja final. Todos extendidos –junto a Guinjoan– con un cartón formando gruesas líneas horizontales. Un pentagrama de vibrante color para componer variaciones musicales azuladas de carácter meditérráneo.