Josep Maria Riera i Aragó + Joan Oró

Los cometas y el inicio de la vida

Joan Oró, prestigioso científico de Houston, y Josep Maria Riera i Aragó, autor de delicados artefactos (sumergibles, dirigibles…), comparten la misma mirada poética del cielo y en este “Els cometes i l’inici de la vida” se aprecia. “Venimos del polvo de estrellas y nos convertiremos en polvo de estrellas”, ésta es la bella traducción que Oró hace de toda su compleja teoría sobre la aparición de la vida en la Tierra que le ha llevado muy cerca del Nobel.

Dos planchas de latón con referencias cosmológicas, como un mapamundi y un planeta, han esperado trece años en el estudio de Riera i Aragó a encontrar un sentido a su existencia. Llegó Oró y se lo dio. “Los cometas nos trajeron el agua; nos trajeron la vida” dice el profesor, que encuentra sobre la superficie de latón una muesca, un esbozo de núcleo de astro a distancia relativa de la Tierra. Riera i Aragó aplica un ácido negro que expande con el aire de un secador describiendo el movimiento de una cola y añade simbólico polvo estelar al astro luminoso. Junto al cometa, Oró troquela la fórmula de la adenina, el descubrimiento que grabó definitivamente su nombre en la historia de la ciencia. ¿Cómo encarar los descubrimientos del universo? El científico responde: con humildad, dado que la vida ha sido originada por moléculas muy sencillas; con solidaridad, porque todos los humanos partimos de un mismo origen; y con cooperación, porque la Tierra es muy frágil vista desde la Luna. Riera i Aragó estampa una, ingrávida estrella que dedica a este científico nacido hijo de panadero que entre hornada y hornada salía a mirar el cielo