Modest Cuixart + Santiago Dexeus

Binomio

Modest Cuixart trabaja en una amplia y luminosa sala blanca en la que pinturas y pinceles están ordenadas según la disposición de un cirujano. Puede que el hábito de la limpieza y el orden guarden relación con los estudios inacabados del artista, fundador del Dau al Set, o bien puede que recuerden las vocaciones de su padre y su abuelo, ambos médicos. Esos pinceles –y sus predecesores– han dado vida a una gran variedad de lenguajes pictóricos en el último medio siglo (el informalismo, la abstracción, el surrealismo, el expresionismo…) que le han llevado a ganar títulos y medallas además del reconocimiento internacional.

Santiago Dexeus entra en ese pulcro estudio donde descansa una imagen impactante como un grito: la apariencia de una poderosa figura femenina que sujeta con una mano una lanza y con la otra, su pecho. Así pues, el cuadro está ya insinuado con un dibujo que es un claro referente de la obra pictórica de Cuixart pero que al mismo tiempo alude a la labor profesional del ginecólogooncólogo que con su talante humanista y progresista más ha ayudado a despojar de perjuicios el cuerpo femenino. Como si se tratara de reparar un descuido del artista, Dexeus toma pintura y con dos rápidos movimientos perfila las mamas de la figura. Ahora sí puede empezar a pintar con calma. Con un pincel en cada mano y el aliento del artista, dibuja un enorme útero dando forma plástica a su visión de médico. Cuixart queda admirado por el resultado: “Me sugiere temáticas”.

Si el arte es un sismógrafo de la vida humana, tal como expresa el pintor, esta obra refleja el nuevo papel de la mujer en la sociedad actual.